Juan Pérez, va a cumplir 2 años en una empresa. A pesar de que cuenta con todos los beneficios que la ley le brinda como un seguro, un buen sueldo, gratificaciones y buenas utilidades, lo único que desea después de pisar la oficina es irse a su casa porque siente que su esfuerzo y toda la experiencia obtenida no son recompensados.

A causa de eso, su proactividad disminuye y sus ganas dejar la empresa aumenta. En la hora de almuerzo, la mayor parte de sus temas de conversación con sus compañeros son sobre su malestar hacía el clima laboral de su empresa. En la hora de trabajo solo intenta ocultar su incomodidad y algunas veces hace las cosas de ‘mala gana’. Y peor aun su jefe hace poco o nada para recompensarlo.

El clima laboral de una organización no es algo que se deba tomar a la ligera. Según un estudio del Centro de Liderazgo para el Desarrollo (CLD) de la Universidad Católica San Pablo – Arequipa (recogido de la página web del diario La República), menciona que la mala práctica del clima laboral puede ocasionar pérdidas millonarias a las empresas.

Si bien es cierto no existe una receta para mejorar el clima laboral en las empresas pero está demostrado que la mala práctica de ésta puede generar una crisis interna que puede ser reflejada a través del servicio que la organización otorga a sus clientes y a su vez disminuir su rentabilidad.

El consumidor que no obtiene una buena experiencia de servicio con un trabajador como Juan Pérez, podría demostrar su completo rechazo hacia la organización por medio de las redes sociales lo que afectaría la reputación de la misma empresa. (Teniendo en cuenta que los consumidores de hoy son mucho más exigentes.)

Para entender mejor al público interno de una organización, primero hay que entender que no todo en esta vida son estadísticas y números. Los colaboradores de una organización también son seres humanos.

Un caso que ha tenido mucho rebote por medio de las redes sociales es sobre el BancoEstado Microempresas en Chile. Dicha empresa creó en el año 2006 la subgerencia de gestión de felicidad que tiene como función escuchar a sus propios colaboradores y trabajar por el bienestar de ellos. Rodrigo Rojas, gerente de felicidad, afirma qué: “Estamos convencidos de que en el trabajo se puede hacer feliz”

Existen distintas prácticas que la oficina de recursos humanos o el área de comunicaciones pueden desarrollar para obtener una buena relación con sus trabajadores. Una de ellas es la búsqueda y la implementación de los “insights” en la base de una estrategia de comunicación interna.

El insight (visión adentro de la mente humana) es conocido como “la verdad que no se dice”. Está en lo más profundo de la mente de las personas y es revelado por un patrón de comportamiento o generador de impulso que involucra sentimientos, emociones, deseos y anhelos. (Por ejemplo: ¿Quién no ha sentido la necesidad de salir un rato de la oficina para hacer una pequeña pausa? ¿Quién no ha querido salir a fumar un cigarrillo, tomar un café o comer un chocolate para poder relajarse? ¿Quién no ha querido buscar un helado en verano en horario de oficina?).

En el marketing se buscan los insights para que las marcas generen una mejor conexión con sus consumidores. Las estrategias que basan sus mensajes en los insights también pueden lograr mayor penetración e identificación con el público. La especialista en insights, Cristina Quiñones, en su libro “Desnudando la Mente del Consumidor” señala lo siguiente:

“Las marcas que basan sus promesas y estrategias en el conocimiento del consumidor y sus insights, pueden no solo llegar a gestar una relación más potente entre personas y marcas; sino encontrar nuevas formas de conectar logrando una relación de mutuo beneficio.” (p.38)

En el punto de vista corporativo, las organizaciones que toman en cuenta los insights para el mejoramiento del clima laboral lograrían tener una mirada más profunda en el desempeño de sus colaboradores y también recibirían el beneficio de el buen desempeño de un empleado contento.

Desarrollar mensajes en base a los insights significa también ponerse en los zapatos de los colaboradores. El beneficio sería obtener un vínculo entre el ‘colaborador y empresa’ porque los colaboradores estarían identificados con el mensaje que le puede dar la organización.

Por otro lado, no solo el clima laboral mejoraría, también los jefes y los gerentes que apoyan estas estrategias tendrían una mejor imagen y podrían ser vistos como mejores líderes. El jefe que se preocupa por el bienestar de sus empleados siempre será un buen líder. 

Si bien es cierto, es difícil determinar cuántos Juan Pérez podrían haber en una organización, sin embargo, la ejecución de estrategias en base a los insights pueden disminuir el número de empleados descontentos, de esta manera mejorar la calidad del servicio lo que sin duda generaría rentabilidad a las organizaciones.

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